Jurgencita

Hola Mundo,
hace tiempo que no escribo, aunque no he dejado de tejer.  Pronto compartiré con todos vosotros mis nuevas creaciones.  Sin embargo no he querido dejar pasar la oportunidad de hablaros del proyecto educativo gute Laune.  En ocasiones me habéis leido comentando que el equipo de gute Laune, es un grupo de creativos y docentes que estaban lanzando una nueva forma de ver, diseñar e impartir la enseñanza de la Lengua Alemana en su formato on line.  Pues bien: yo tengo el placer, el gusto y el TODO de haber sido elegida por ellos para dar forma física a la que será la profesora de los cursos.  Por ello tengo el inmenso placer de presentaros a Jurgencita, mi más preciada creación.

Parece ser que Jurgencita apareció en los sueños de Albero, ella se los describió a Juan, él la dibujó y ambos me mostraron el boceto para ver si podría tejerla.  Desde que la ví me enamoré de ella, así que fue realmente fácil; Jurgencita brotaba de mis agujas sin el más mínimo esfuerzo.  Tiene personalidad propia y estaba deseando nacer.  Es una auténtica monada.  Comparto con vosotros las fotos que el equipo de gute Laune hizo nada más estar terminada:

Jurgencita de frente

Jurgencita de lado

Me pidieron que no le tejiera la carita, ya que ellos habían decidido hacerla digitalmente y así darle un toque distinto: croché + medios digitales.  ¡Son la bomba!

Haciendo los ojos

Probando el movimiento de los ojos

El resultado final del proceso de animación de Jurgencita, está disponible en un vídeo navideño que os pongo aquí para que lo disfrutéis:

No puedo negar que los creativos de gute Laune son amigos míos, por lo que creeréis que no soy parcial cuando digo que son realmente buenos en lo que hacen.  Conozco personalmente a ambos y puedo asegurar que lo que hacen lo hacen con el corazón.  Eso dice mucho de ellos.  El proyecto que acaban de lanzar será un absoluto exitazo, no me cabe la menor duda.  Por ello quisiera recomendaros el mismo, invitándoos a que paséis por la web y miréis lo que ofrecen.  Creo que es una oportunidad realmente buena que no se puede desaprovechar.

Anuncios

Derecho a elegir

Hola Mundo:

Me encanta tejer, y a su vez, me gusta ver las cosas que hacen otras personas.  El arte siempre ha sido unos de mis principios.  Por ello visito a menudo blogs de artistas que, como yo, aman los colores y las texturas que nos ofrecen los hilos, las telas, las bobinas,…

Hace poco leí la entrada de una chica que, muy enfadada, respondía a un supuesto correo o mensaje que había recibido y que, según ella, era muy ofensivo y desagradable.  Por lo que pude entender, en ese mensaje se le debía recriminar que hubiera copiado algún patrón o alguna idea.  No sé exactamente qué, pero parecía que los tiros iban por ahí.  La ofendida compañera tejedora argüía que “todos nos copiamos los unos de los otros”.

No sé en qué términos estaba redactado dicho mensaje pero sí diré que de seguro, estoy de acuerdo con la esencia.  Yo no creo que todos nos copiemos los unos de los otros, sino que algunos copian mientras otros reciben influencias o comparten ideas.  Esto que digo está bien claro.  Yo misma he realizado alguna de mis criaturitas desde patrones que he encontrado en internet o de tutoriales que algún artista cuelga generosamente.  En cambio, tengo otras cosas realizadas íntegramente por mí y que, bajo ningún concepto, comparto patrones o permito que se copie, ya que, todas mis creaciones son registradas en el Registro de la Propiedad Intelectual.

Yo creo que copiar a un compañero es una manera de hacerle un homenaje, siempre y cuando no se use la copia para obtener medios económicos, o bien atribuirse una creación que no es propia.

Vivimos en la sociedad del “todo vale” o “todo es gratis”.  Yo no estoy de acuerdo.  Soy artesana y tengo que pagar facturas.  Nunca se me ocurriría ir al taller de un mecánico a cogerle las herramientas sin su permiso para arreglar mi coche yo solita.  ¿No os parece?

Debemos tener derecho a elegir: el que quiera regalar sus creaciones, que lo haga, y el que no, que no lo haga.  Ambas opciones son respetables y ninguna es recriminable.  Seamos coherentes y respetuosos.  Ese es mi deseo en este domingo de Pascua.